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💡🚀 Te invitamos a sumarte al Semillero de Investigación en Innovación y Gestión Tecnológica de la Facultad de Minas, un espacio para aprender haciendo, desarrollar proyectos de I+D, explorar el emprendimiento de base tecnológica y conectar con redes académicas nacionales e internacionales.
📅 Charla informativa e inicio de convocatoria: viernes 30 de octubre.
🕑 Hora: 2:00 p. m.
💻 Modalidad: encuentro virtual vía Meet.
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📖 Conoce todos los detalles de la convocatoria en la pieza y anímate a ser parte de una comunidad que convierte el conocimiento en soluciones innovadoras.
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ALERTA A LA SOBERANÍA: ASÍ ENTREGÓ EL GOBIERNO DE ABELARDO DE LA ESPRIELLA EL SUBSUELO A EE. UU. 🇨🇴
Antes del 7 de agosto advertimos que la doble nacionalidad del presidente era incompatible con la Jefatura del Estado frente a las pretensiones de Trump sobre nuestros recursos. Hoy tenemos los documentos.
1. El 8 de septiembre, en plena consulta, el Gobierno firmó en Barranquilla, solo en inglés, un memorando de minerales críticos con EE. UU. ¿Para qué consultar lo que ya estaba firmado?
2. ¿Qué dice el memorando?
- Pone las “reservas estratégicas de Colombia” al servicio de la industria y la defensa de EE. UU.
- Obliga a avisarle a EE. UU. antes de cualquier inversión o venta de activos de minerales críticos.
- Compromete a “acelerar, simplificar o desregular” los permisos mineros .
- Pacta “revisar y disuadir” ventas por “seguridad nacional” y entrega el mapeo geológico del país.
- Se declara “no vinculante” para no pasar por el Congreso ni por la Corte, pero obliga a Colombia a reunirse en máximo 10 días si EE. UU. lo pide. La misma maniobra de las bases militares de Uribe.
3. Veinte días después, el Acuerdo 007 de la Agencia Nacional de Minería ANM, derogó el de 2023 y eliminó como primer lineamiento “la soberanía del Estado colombiano sobre los recursos minerales”, junto con el apoyo a la asociatividad de la pequeña minería. La “soberanía” quedó en un criterio que mide incautaciones y notas de prensa, y se abrió la puerta a subastar bloques a multinacionales.
4. En su documento técnico de octubre, la ANM le dio a las determinantes ambientales apenas 10 % de peso. Así declaró estratégicos el estaño, el titanio y el tungsteno, que tienen cero en viabilidad ambiental: todos sus depósitos están en zonas excluidas, como páramos, parques o reservas.
5. Su propio anexo la contradice: Indonesia prohibió exportar minerales sin refinar y Brasil protegió a la pequeña minería, que tiene el 87 % de sus títulos. Ellos defienden su soberanía. Aquí la entregan.
Según el artículo 332 de la Constitución, el subsuelo es del Estado. No de un memorando firmado en inglés de espaldas al país.
#NiUnPasoAtrás #PactoHistorico #CarolinaCorcho
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🌎Nuestra profesora Carmen Elena Zapata, directora del Laboratorio de Calidad del Aire (CALAIRE), explica cómo se transportan las emisiones a lo largo del valle de Aburrá y por qué las condiciones atmosféricas pueden favorecer la acumulación de contaminantes en el sur del territorio.
En su análisis, llama la atención sobre los riesgos del material particulado PM2.5, la importancia de comprender los tiempos de exposición y la necesidad de fortalecer las acciones para mejorar la calidad del aire.
Su conocimiento e investigación contribuyen a comprender los desafíos ambientales que enfrentamos como sociedad y a promover decisiones informadas para proteger la salud y el ambiente.👏
🔗Lea el artículo completo y conozca sus recomendaciones.
teleantioquia.co/noticias/el…
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Ser académico y no involucrarse en política mientras arrasan con todo es creer que uno puede observar la historia desde afuera. La neutralidad también tiene consecuencias. Comprender el mundo implica, en algún momento, decidir qué responsabilidad tenemos frente a él.
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La historia no puede borrarse. Las personas no pueden borrarse. La diversidad está ahí aunque quieran negarla, y se hará más visible. La Constitución del 91 sigue vigente aunque quieran desaparecerla.
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Repasemos las piezas que hoy censuró el Gobierno del Museo Nacional. Acá un mapa de una de las paredes borradas. 🏳️🌈🏳️⚧️♀️
Hilo sobre la gente y cosas que quieren borrar🧵👇
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Cuando la seguridad es un show para recibir aplausos y no una política pública seria. El regreso de los falsos positivos.
La familia de Ricardo Andrés Martínez Rodríguez, un joven de 18 años muerto en un operativo de la Policía, denuncia que era un campesino que el Gobierno quiere pasar como un paramilitar. “Esto es un falso positivo”, dice el tío de la víctima. “Nunca hemos tenido nada que ver con grupos ilegales y por eso damos la cara” elpais.com/america-colombia/…
🖋️ @valentinaplugo
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Con profunda preocupación recibimos la información sobre la muerte en custodia policial de Donovan Balanta, una persona afrodescendiente, de 34 años, en hechos ocurridos el 21 de septiembre.
De acuerdo con la Observación General 36 del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas:
🇺🇳 La seguridad de una persona detenida recae en el Estado y este es responsable de garantizar su vida e integridad personal.
🇺🇳Llamamos a las autoridades pertinentes a implementar los estándares internacionales sobre el uso de la fuerza, en particular los principios básicos sobre el empleo de la fuerza y de armas de fuego y el código de conducta de funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.
🇺🇳Exhortamos a las autoridades en el caso de Donavan Balanta a llevar a cabo una investigación exhaustiva por parte de la justicia ordinaria para esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.
Conoce aquí 👇👇
➡️Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana #Colombia🇨🇴
funcionpublica.gov.co/eva/ge…
➡️Observación 36 del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas
ohchr.org/sites/default/file…
➡️Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza
ohchr.org/es/instruments-mec…
➡️Código de Conducta para Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley
ohchr.org/es/instruments-mec…
@PoliciaColombia
@mindefensa
@PGN_COL
@FiscaliaCol
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Si un estudiante promedio en América Latina que cursa grado 9º decidiera viajar a China, debería quedar unicado en grado primero. ¡Nos llevan 9 años de ventaja! Hemos tenido una clase política que ha hecho muy poco por la calidad de la educación en las útimas décadas.
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#Hoy en el Aula Máxima Pedro Nel Gómez se desarrolló la Conferencia Magistral Pública de Walter Lugo Ruiz Castañeda, docente del Departamento de Ingeniería de la Organización, en el marco de su proceso de promoción a profesor titular.
Bajo el título “Modelando la complejidad de los sistemas de innovación: una trayectoria de investigación desde la simulación computacional”, presentó a la comunidad sus aportes y trayectoria investigativa.
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Le están diciendo a la comunidad internacional que quieren adelantar las operaciones de rescate solo con personal colombiano. ¿Me quiere alguien explicar, además de un nacionalismo pésimamente concebido, cuáles pueden ser las razones detrás de una decisión tan miope en este momento?
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¿Por qué la educación debe ser laica? Pregunta debatida ampliamente por los filósofos de la Ilustración hace más de 2 siglos en Europa y hace 35 años en el país cuando se definió la Constitución de 1991. La educación laica favorece la lectura, autonomía y el pensamiento crítico:
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“Las campañas no se ganan con propuestas": el manual de engaño que llevó a De la Espriella al poder.
Por: Manuel Becerra.
No fue una confesión accidental captada por un micrófono abierto. Fue una declaración pública, franca y descarada, hecha por Carlos Suárez, estratega de campaña de Abelardo de la Espriella, en una entrevista para Noticias Caracol. Cuando le preguntaron cómo lograron que un abogado penalista sin experiencia en cargos públicos, sin plan de gobierno claro y sin una sola propuesta económica seria alcanzara cerca de 13 millones de votos, Suárez respondió con la crudeza de quien sabe que ya ganó y ya no necesita disimular:
“Las campañas no se ganan con las propuestas (...) para ganar elecciones unipersonales se tiene que mover emoción, sentimientos".
Ahí está, en una sola frase, toda la verdad que el electorado colombiano no quiso ver durante meses: no le vendieron un proyecto de país. Le vendieron un show.
Abelardo de la Espriella no llegó a la presidencia como estadista. Llegó como presentador de televisión que encontró el escenario más grande del país. Y lo sabía. Sus propios asesores lo bautizaron como una marca, no como una candidatura. Crearon la "De La Espriella Style", lanzaron una app digital, y convirtieron cada mitin en un concierto de pop: pantallas gigantes, videos con inteligencia artificial, explosiones de pólvora, drones iluminando el cielo, y el candidato saludando al grito de "¡Firme por la patria!" con la camiseta de la selección Colombia puesta.
Esto no es política. Es teatro de masas. Es el mismo método que usan los telepredicadores para llenar estadios y vaciar bolsillos: mover emociones, no razones. Y funcionó. Mientras la izquierda discutía reformas tributarias, salud pública y transición energética, De la Espriella prometía "destripar" a sus opositores, extraditar a Petro, encarcelar a Cepeda y construir megacárceles como las de Bukele. No explicaba cómo. No importaba cómo. Lo que importaba era la emoción: la rabia, la venganza, la ilusión de que alguien finalmente iba a "peinar" a los de siempre.
La retórica vacía del "corroncho" millonario
De la Espriella supo leer perfectamente el resentimiento de una élite bogotana que lo miraba por encima del hombro. Se autodefinió como el "corroncho" que iba a poner en su lugar a los "cachacos" de la capital, usando el mismo lenguaje despectivo que antes le habían tirado a él. Vendió su riqueza ostentosa —sus carros costosos, sus vinos exclusivos, sus trajes Louis Vuitton— no como vulgaridad, sino como prueba de éxito, exactamente como hizo Donald Trump.
Y la gente compró el personaje. Compró al litigante millonario que prometía aplicar "todo el peso de la ley" contra quienes odiaban. Compró al boxeador que en cada discurso tocaba su bíceps derecho como si fuera a lanzar un golpe. Compraron la fantasía de que un hombre que nunca había administrado ni una alcaldía podía "arreglar este platanal en ocho meses".
Pero nadie le pidió el plan. Nadie le exigió los números. Porque, como dijo Suárez, las campañas no se ganan con propuestas.
El precio de votar con el estómago.
El problema no es que De la Espriella haya usado el método. El problema es que funcionó. Que cerca de 13 millones de colombianos prefirieron un espectáculo a un debate, un insulto a una política pública, una promesa de venganza a una hoja de ruta de desarrollo. El problema es que cuando un candidato admite abiertamente que no necesita propuestas para ganar, y aun así gana, le está enseñando a toda una generación de políticos que el engaño emocional es más rentable que el trabajo técnico.
Carlos Suárez, con su honestidad brutal, reveló el secreto de la cocina: la democracia no se ganó con ideas. Se ganó con manipulación afectiva. Con la misma lógica con la que un televendedor te vende un producto que no necesitas apelando a tu miedo, con la que un pastor estafador te pide diezmos prometiendo milagros, con la que un influencer te vende una vida perfecta que no existe.
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Que nos enteremos que Colombia se retira de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China por boca de quien se postula para ser el Embajador de Estados Unidos en Colombia es una muy mala señal: que el gobierno estadounidense se entere primero que los colombianos, revela una gran confusión alrededor de los intereses (los nuestros y no los de ellos) que realmente se deben defender a través de las decisiones de política exterior.
De arrieros a rednecks
Por: @juanabotero
No sé si es en todo Colombia —espero que no— pero en Antioquia, la región que habito y donde nací y crecí la mayor parte de mi vida, hay un tufillo aspiracional del sueño americano creciendo silenciosamente y colándose en todos los rincones como una maleza que se come todo lo que encuentra. Una que nadie poda porque posee una aparente belleza, como el ojo de poeta.
La gente quiere parecerse a los gringos desde hace tiempo, pero con más fuerza ahora que la ultraderecha de Trump conquista a Latinoamérica. La gente hoy más que nunca consume desenfrenadamente cosas innecesarias, mantiene conversaciones superfluas sobre plata, yates, ropa, carteras y Toyotas —ahora Teslas— y empieza a repetir tonterías trumpistas y de sus seguidores, los llamados despectivamente cuellos rojos o rednecks.
Este es un fenómeno ético y estético que se puede observar en el cambio de valores, pero también —e incluso— en la forma de vestir de hombres y mujeres. Sudaderas de día, lentejuelas de noche, donde cuestan más los pijamas con los que salen a la calle que la ropa que dura en el tiempo.
Una región que había sido conocida por su pujanza, sencillez y prudencia con el dinero, trato cordial, conexión con el campo, valor por la familia, los amigos y la comunidad; ahora se parece más a estar en Miami: vulgar, despilfarrador, poco intelectual, con nula conexión con la naturaleza, llena de carros de lujo y muchas clínicas estéticas para inyectarse plástico en el cuerpo.
Cuando se recorre Medellín se puede ver que pululan las plantas de plástico, las fachadas falsas, los restaurantes de comida mala, poquita y costosa, pero instagrameable. Y sobre todo se empieza a sentir un cambio de comportamiento. Personas con personalidad impostada, con un lenguaje lleno de anglicismos y unos intereses vergonzosamente superficiales. Y claro, cómo no, un endeudamiento peligrosamente grande. Muy gringo. Los bancos lo confirman: la carga financiera de los hogares colombianos llegó al 38,4% en 2024 —casi cuatro de cada diez pesos de ingreso se van en pagar deudas— con una tasa de endeudamiento del 382% anual. Ya no ahorramos: compramos ahora y pagamos después, exactamente igual que ellos, y al igual que ellos, con tasas que nadie lee.
Ya otros han escrito sobre la falta de carácter de los colombianos o de la Patria Boba que avanza poco sin mucha transformación. Se ha hablado de un país que sintiéndose avergonzado de quién es, apropia de Estados Unidos una cultura ajena para comprar un sueño que no es suyo, para sentirse cómodo en su propia piel que le incomoda tanto. Y aunque la tendencia venía creciendo, en Medellín particularmente la gente se está enfermando de matchas, lattes, bowls, bótox, Golden Goose, jabones importados, ropa desechable: basura acumulada en las bodegas y en la cabeza.
Debo advertir que esto no es un asunto de clase, como seguro les encantará decir a los ideologizados. Esto es un fenómeno popular —y con popular me refiero a masivo— que no entiende de capacidad adquisitiva, ni de género, ni de nivel de estudios.
Hablo particularmente de Medellín, pero la trumpización de los países latinos es una realidad latente en las democracias vecinas. Sin embargo, en la capital de Antioquia este lamentable retroceso se ve agudizado principalmente por dos asuntos.
El reguetón como cultura de la exageración del cuerpo, de los carros de lujo, los diamantes en los dientes y las mujeres como objeto sexual; y el crecimiento de nómadas digitales y turistas norteamericanos para los cuales la ciudad se está rediseñando de arriba abajo. Los números son brutales: en 2025, Estados Unidos es el primer origen de visitantes a Medellín con más de 310.000 turistas, y cada mes llegan aproximadamente 8.300 nómadas digitales que trabajan en dólares y pagan en pesos, distorsionando precios y empujando a los locales a vivir cada vez más lejos de sus propios barrios. El resultado: los arriendos en Laureles subieron un 80% en apenas cuatro meses de 2023. Para captar ese capital, la ciudad no recibe a los visitantes con lo que es: se vuelve ellos. La Alcaldía tiene incluso un programa oficial llamado Medellínglish para anglizar la ciudad. La infraestructura turística creció un 884% desde 2014. Hay calles del Poblado donde hoy solo se habla inglés. No es cosmopolitismo. Es rendición.
La paradoja es feroz: muchos de esos nómadas huyeron de la cultura americana —de sus costos, su ritmo, su superficialidad— y encontraron en Medellín algo auténtico y diferente. En vez de ofrecerles eso, les estamos construyendo una réplica barata de lo que dejaron.
¿Por qué es peligroso esto? ¿Qué problema hay con quererse parecer a los gringos?
Los riesgos son muchos, pero mencionaré tres.
1. La agenda anti-derechos.
Hoy ser gringo para un colombiano es parecerse a la cultura Trump. Es decir, una cultura que bajo el nombre inventado de "anti-woke" —"anti-despertar"— defiende la familia tradicional y las llamadas Trad Wives: mujeres que hacen galletas todo el día en vestidos divinos y defienden la idea de que el hombre es el líder del hogar. Hay líderes cristianos en el Congreso de EEUU promoviendo el llamado Voto Familiar, en el que el hombre, el esposo, vota por toda la familia. Esta cultura importada promueve la reproducción, juzga la decisión de no tener hijos y sataniza a todo aquel con otro plan de vida: gays, mujeres solteras, hombres solteros.
Lo que se pierde, para ser más explícita: el derecho a la reproducción de las mujeres, el derecho al aborto, el derecho al voto de la mujer, los derechos de las parejas del mismo sexo. Cuando esa agenda se instala surgen movimientos como la manosfera, se evita que las mujeres estudien, que los homosexuales se expresen en público, que las mujeres participen en política.
Lo más revelador de todo es que Colombia importó los dos lados del debate americano sin entender ninguno. La izquierda adoptó el vocabulario identitario: woke, pronombres, interseccionalidad. La derecha adoptó el contra-movimiento: anti-woke, ideología de género. Ambos bandos hablan en traducción. El término "woke" no tiene equivalente en español antioqueño porque el fenómeno que describe nació de una historia racial específicamente estadounidense que aquí no ocurrió. Estamos peleando —con todo el ardor del mundo— una guerra cultural ajena, en términos prestados, sobre una realidad que no comprendemos del todo.
2. La pérdida de identidad y el sometimiento al mercado gringo.
Cuando un país no encuentra diferencial en su industria, imita productos y servicios que demostraron resultados en mercados norteamericanos. La pregunta "¿en qué somos buenos?" se cambia por "¿qué se vende?". Y solo un error en la pregunta mueve la economía completamente.
Colombia es ya el tercer mercado de comercio electrónico en Latinoamérica, con 14.400 millones de dólares en ventas digitales en 2024, proyectadas a 81.000 millones en 2027. Amazon, Temu y Shein dominan las preferencias de consumo, especialmente en Medellín. Compramos su basura porque somos el mercado, no el productor. Y mientras tanto, un paisa orgulloso entró al ranking de los grandes conglomerados familiares de Antioquia porque es dueño de veinte McDonald's. El sueño americano paisa ya no es ser el mejor en lo nuestro: es ser el mejor franquiciado de ellos.
3. La homogeneización que destruye justo lo que éramos.
Este es quizás el riesgo más silencioso. Medellín se volvió atractiva para el mundo precisamente por ser diferente: resiliente, cálida, creativa, con una identidad cultural que sobrevivió décadas de violencia. Eso fue lo que la puso en el mapa. Pero al copiar el modelo americano —en la arquitectura, en el consumo, en el lenguaje, en la política, en los valores— estamos destruyendo el único activo que nadie más tiene. Cuando un lugar huele igual, habla igual y consume igual que todos los demás, deja de tener razón de ser. Y el turista que venía buscando algo auténtico encontrará, con justa razón, que le quedaba más cerca Miami.
La identidad no es un lujo cultural. Es el diferencial económico más poderoso que tiene una región. Perderla no es progreso: es el negocio más estúpido y fragil que se puede hacer.
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#ATENCIÓN El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) respondió a Caracol Radio que no ha destinado 60 millones de dólares no reembolsables para la transición de Gobierno en Colombia a propósito del anuncio del presidente electo, Abelardo de la Espriella. Vía @JLQuerubin caracol.com.co
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Después de revisar el programa de gobierno, declaraciones y referentes internacionales, resulta evidente que el nuevo gobierno está interesado en fortalecer las competencias necesarias a comienzos del siglo XX y no del XXI: ¿Hacia dónde irá la educación en el próximo gobierno?
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Estas son las razones de mi voto por la vida.
No utilizo redes sociales ni he sido parte de gobierno alguno. He dedicado mi vida al estudio, al trabajo y a crear empresa. Sin embargo, ante el avance de un estridente fascismo criollo que amenaza con destruir la institucionalidad y la ética pública, considero un deber cívico romper el silencio y contribuir a la defensa de la democracia del país.
Que nuestro voto sea guiado por la información, la sensatez y responsabilidad democrática e inspirado por el amor y el deseo de construir una nación con libertad, en paz y prosperidad.




































