Sami G retweeted
No hay cortina de humo más grande que todo lo que tenga que ver con sexo.
Más aún en una sociedad morronga, mojigata, camandulera, donde desviar la atención de lo importante es tan fácil.
Que se investigue todo, pero que no se quite el ojo de lo vital.
Sami G retweeted
No se quien es esta nena pero así se le hace quedar como un culo a la voz de gargajo de @SoyJerome__
Ahh y por favor etiquetenla porque la sobrada esa, como raro, me tiene bloqueada.
Sami G retweeted
Te deseo que puedas encontrarte una persona que no te haga dudar del amor que sientes por él, y que cuide tanto de ese amor que nunca más en la vida te toque probar decepciones con otros.
Sami G retweeted
Campaña de la RAE y la Academia de la Publicidad contra los anglicismos innecesarios:
Sami G retweeted
En solo dos meses y medio Abelardo le dió el golpe de gracia a la clase media de este país: Gravó con IVA hasta el nido de la perra mientras millones de ignorantes lo siguen adulando.
Sami G retweeted
Qué fea la gente que se conecta mejor con el maltrato!
Tan bonito que es ser bien tratado y poder tratar bien.
Sami G retweeted
Hay artistas que necesitan estadios para brillar, y otros a los que les basta un sofá, una copa de vino y una cámara de televisión para recordar al mundo por qué son leyenda.
En la madrugada de Fin de Año de 2024, Robbie Williams se sentó en el icónico plató de Graham Norton y desempolvó "Rock DJ".
Más de dos décadas después de su lanzamiento, el tema no sonó a nostalgia, sino a una declaración de principios: el carisma genuino no caduca.
Es fascinante observar la evolución del personaje. En el año 2000, Robbie escandalizó al planeta con un videoclip donde su personaje se desarmaba pieza a pieza mediante efectos visuales para llamar la atención.
Hoy, con las canas y la sabiduría que dan los años, ya no necesita quitarse nada para tener a todos mirándolo.
Su media sonrisa, su dominio absoluto del tempo y esa complicidad pícara con la cámara demuestran que ha pasado de ser el "chico malo" del pop británico a su patriarca más querido.
El entorno de Graham Norton es el hábitat natural de Robbie. Lejos de la rigidez de los grandes premios musicales, ese sofá de Nochevieja huele a fiesta real, a charlas sin guion y a celebración.
Robbie se crece en esa intimidad caótica porque, en el fondo, siempre ha sido un artista de trinchera, de los que se alimentan de la energía de la gente que tiene a un palmo de distancia.
Cantar allí no fue un trámite; fue el regalo de un anfitrión que sabe cómo subir el ánimo de todo un país.
Verlo hoy nos deja una reflexión muy necesaria sobre el paso del tiempo en la industria. Nos han vendido que envejecer en el pop es perder relevancia, pero Robbie demuestra que la verdadera madurez artística es saber reírse de uno mismo sin perder un ápice de talento.
Sami G retweeted
La sanción social con Antonella no fue suficiente...
James Rodríguez necesita otra dosis de rechazo por su falta de empatia
Sami G retweeted
Yo feliz porque ganó Lula, todo risas y memes hasta que recuerdo que vivo en Colombia y aquí el presidente es Abelardo






















