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La batalla por la influencia global - Colex Open Access colexopenaccess.com/libros/l…
El gurú ferroviario británico que lo clavó en Adamuz: "Se debería encargar una auditoría internacional independiente" elconfidencial.com/espana/20…
Puente recibió cuatro avisos de «riesgo de error humano» antes del accidente de Urda theobjective.com/economia/tr… vía @TheObjective_es
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El traje que le hace hoy el boletín de Politico a Adif es tremendo. Una pila de chapuzas y malas decisiones que ha acabado como ha acabado. Y lo peor es que las consecuencias de tanto error las veían venir.
politico.eu/newsletter/madri…
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Llevo diciendo esto mucho tiempo, pero RTVE ha vuelto a batir estos días su récord de infamia. Con diferencia además.
En el medio público hay gente que se juega el sueldo el día de las elecciones, pero nunca pensé que alguien podría llegar a caer tan bajo por ello.
Es una estafa democrática de primer orden el configurar ejércitos de propagandistas (en eso han devenido unos cuantos) a costa del dinero del contribuyente; y que en crisis como la actual se dediquen a escupir relato, como los Intxaurrondo y Cintora.
Añado aquí a quienes lo consienten, desde el presidente de la casa hasta los consejeros que nombró la mayoría de la investidura y directivos cobardes.
Qué tiempos aquellos, allá por 2014-2015, en los que la izquierda recitaba eso de despolitizar los medios públicos mediante concursos.
Todo falso. Deberían quedar desacreditados de por vida.
Miguel A. Benedicto retweeted
Stanford University student Elsa Johnson became a target of the Chinese Communist Party in 2024.
Elsa attended a private school as a child with a heavy focus on foreign languages and became fluent in Mandarin Chinese while still in elementary school. Years later after she was accepted to Stanford, she studied international relations and researched Chinese industry and military tactics while working at the Hoover Institution on campus.
She soon came to the attention of members of the Chinese Communist Party, which has a heavy presence at Stanford and throughout Southern California. There are currently more than 1,000 Chinese students attending Stanford each year, and the university has received more than $64,000,000 in private donations from Chinese individuals and organizations since 2010.
In June 2024, a man claiming to be a fellow Stanford student named Charles Chen contacted her online. She was not initially suspicious as they had many mutual associates, and his photos and posts appeared to be centered on campus. But his questions and requests quickly put her on edge as he invited her on a paid trip to China. And he seemingly knew details about her that she had never shared with him.
When she tried to disengage with him, she began receiving threatening phone calls by Chinese speakers. Elsa contacted Stanford administrators and the FBI, who told her Charles was likely affiliated with the Ministry of State Security, had been posing as a Stanford student for years, and had targeted at least ten other female students since 2020 in a similar manner. They also told her she was under physical surveillance on campus by the Chinese Communist Party.
Elsa wrote articles in the Stanford Review and The Free Press about Chinese influence on campus, and in March 2026 testified about espionage threats on college campuses before the House Committee on Education and Workforce.
For episode 270 of the Spycraft 101 podcast I spoke with Elsa about being targeted by a foreign government right in the middle of a US college campus. The episode is available now.
#stanford #college #student #china #hooverinstitute
open.spotify.com/episode/6KO…
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Para entender la magnitud de lo que está ocurriendo hoy en Polonia, debemos separar la crisis política real (que es grave) de la desinformación digital (que está magnificando el conflicto con imágenes falsas).
¿Qué pasó exactamente?
Hoy se terminó de producir una colisión institucional directa entre sus dos máximos líderes políticos: el primer ministro de centroderecha Donald Tusk (pro-Unión Europea) y el presidente conservador y nacionalista Karol Nawrocki, quienes pertenecen a bandos opuestos.
El primer ministro Tusk ordenó un operativo policial en las oficinas del Tribunal Constitucional en Varsovia. El objetivo de fondo es destituir a la cúpula judicial actual, puesta a dedo por el gobierno anterior, a la que consideran leal a la oposición y que argumentan fue nombrada de forma ilegal en el pasado.
La policía rodeó el edificio luego de que estallara una rebelión interna en el Tribunal. Una de las nuevas juezas de la corte, Korwin-Piotrowska, emitió un dictamen denunciando que el presidente del Tribunal, Bogdan Święczkowski, y su vicepresidenta, les impedían ilegalmente ir a trabajar y asumir sus cargos. Basándose en esta denuncia de "obstrucción", el operativo ordenado por el gobierno intervino para suspender a la cúpula judicial.
Fuera del edificio, manifestantes y policías chocaron en medio de disturbios, lo que obligó a los agentes a ingresar físicamente a las instalaciones.
El presidente Karol Nawrocki -quien además tiene el poder constitucional de vetar las leyes del Primer Ministro y es aliado de los jueces atrincherados- se enteró de la redada mientras volaba en un viaje oficial hacia Senegal. Ante la gravedad de la situación, ordenó dar la vuelta a su avión presidencial en pleno vuelo para regresar de urgencia a Varsovia.
Para el ciudadano común, el Tribunal Constitucional es el equivalente a la Corte Suprema en otros países: es el árbitro final que decide si una ley es válida o no. Si el Primer Ministro quiere pasar reformas clave y el Tribunal está controlado por sus enemigos políticos, su gobierno queda totalmente paralizado. Por eso es una pieza tan codiciada por los bandos en disputa.
Y no es una simple pelea política; los analistas europeos lo describen como una crisis constitucional extrema. El Poder Ejecutivo (el Primer Ministro) desconoce la legitimidad del Máximo Tribunal del país (Poder Judicial) y usa a la fuerza policial para intervenirlo. Al cruzarse la línea de usar a la policía contra una alta corte, la oposición ya está calificando el acto como un "golpe de Estado" institucional. La estabilidad democrática del país está bajo una enorme presión.
A pesar de la gravedad real de los hechos descritos arriba, en redes sociales (X, TikTok, Facebook) se está difundiendo una versión magnificada y distorsionada que habla de una "guerra civil" o un "motín militar".
Es una crisis política y no un golpe militar: El ejército no se ha sublevado, no hay tanques en las calles tratando de derrocar al gobierno, ni el presidente ordenó un asalto armado.
Imágenes fuera de contexto: Se están difundiendo videos virales de miles de personas con bengalas rojas, humo y aspecto de insurrección violenta en Varsovia que no son de hoy. Son imágenes descontextualizadas de la marcha del Día de la Independencia de Polonia del año 2017.
Todo se reduce a una disputa por el poder judicial entre el gobierno de Donald Tusk y el bloque de Karol Nawrocki. Además, la crisis no se desató hoy por completo: semanas atrás, manifestantes de la oposición conservadora ya habían bloqueado los accesos al edificio para protestar por el nombramiento de nuevos jueces vinculados al actual parlamento.
La siguiente etapa de la crisis se producirá con el regreso de Nawrocki al territorio polaco. Hasta entonces, es todo lo que puede informarse.
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Hay que ser miserable para pedirle explicaciones al pobre Gobierno después de tamaña tragedia, como si a sus miembros les pagaran por gobernar y no por poner cara de funeral. Les parece muy mezquino que les pregunten por su gestión, que ya hay que ser miserable para exigir responsabilidades mientras el ministro lloriquea porque puede perder el puesto.
Querer ganar elecciones es bailar sobre las tumbas, pero querer conservar el Gobierno es acompañar a las familias en el sentimiento, es eso, no?
Al final habrá que ir a darle el pésame al ministerio y agradecerle que, aun en tan dramáticas circunstancias, haya encontrado fuerzas para seguir cobrando.
Muy DARVO todo (Deny, Attack, Reverse Victim and Offender), tremendo asco me da esa mezcla de ruindad y falta de agallas, que para la hijoputez hay ánimo, pero para dar la cara estamos delicadísimos.
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Ingenieros, maquinistas y expertos impotentes: los sistemas que habrían evitado la tragedia existen. Los profesionales que garantizarían la seguridad también. Pero el Ministerio de Transportes está sumido en la incompetencia y el clientelismo. Es una negligencia insoportable.
En la diana, una vez más. y Bildu seguirá el camino de Rufián, y de repente saldrá un “no podemos ignorar la cuestión migratoria, está a pie de calle”. Por cierto, Bildu siempre ha sido el partido que tiene en su seno al segmento más demostrablemente xenófobo del panorama político español (la vieja guardia de batasuna). Pero claro, no interesa hablarlo desde la izquierda.
Cito del artículo:
“El panorama político vasco verá nacer, próximamente, una nueva sigla. El partido, que aún no ha desvelado su nombre pero que celebrará el 9 de enero su asamblea fundacional, se define como “abertzale” y “progresista”, aunque su principal prioridad es una política migratoria “ordenada”.”
Ya lo decía yo…
Miguel A. Benedicto retweeted
Hace muchos meses, ante un caos ferroviario que se formó en España, se empezó a esparcir la interesada teoría del "sabotaje" en las líneas. Algunos nos negamos a comprar ese marco rocambolesco. Una tromba de bots –y no tan bots– salió en contra de quienes nos plantamos. Aquello no fue un anécdota, sino la tónica general de la legislatura: señalamiento de quien se niega a los surrealistas relatos partidistas, intento de ocultar los problemas.
Es así, no se enteran ni los medios internacionales informan de las fechorías de Sánchez. Me pasó lo mismo con un profesor noruego hace un año: no se podía creer que el gobierno no hubiera presentado presupuestos en toda la legislatura. Cuando se lo dije, porque no sabía.
Miguel A. Benedicto retweeted
🇪🇸📈 Yo me sigo preguntando si lo que vemos es un periodo de crisis prolongada o simplemente la caída hacia la tercermundialización de España.
Creo, tengo la sensación de que como país estamos a punto de tocar fondo. Nada de lo que dábamos por hecho o conocíamos funciona, todo se desmorona, y lo más preocupante, sentimos peligrar los dos escalones de la pirámide de Maslow. Si esto no para, y no tiene pinta...el resultado no va a ser ni bonito ni agradable. El único consuelo es que solo desde el fondo y desde las cenizas se puede reconstruir todo desde cero.
Suerte a todos
Miguel A. Benedicto retweeted
Este hombre es de UGT y por eso está intentando decirle con inmensa suavidad a la miserable de Intxaurrondo que no tiene ni puta idea de lo que está hablando y que está acusando vil y gratuitamente a los técnicos para intentar quitar culpa al gobierno de su amo.
Toda la intervención de este maquinista socialista es un ejemplo de un hombre digno que lucha por seguir siéndolo pero con miedo a las represalias por serlo.
Miguel A. Benedicto retweeted
"Aquí hay un *sistema* que está degradado. Y en un sistema degradado, hablar del error humano es la excusa de los mediocres".
Hablo como ingeniero informático + profesor de facultad de informática. Lo siento, en 2026 tener un sistema crítico que usa terminales Vax (lo de la foto son Digital Vax 320) es para moler a palos al responsable de esa infraestructura. (sigo)
libertaddigital.com/libremer…
Miguel A. Benedicto retweeted
Cuando el adversario político representa el Mal y los tuyos encarnan el Bien, se disculpa cualquier fracaso y no se exige ningún tipo de responsabilidad.
Ya no basta con votar con la nariz tapada. También hay que renunciar al pensamiento crítico para justificar lo que jamás toleraríamos al contrario.
Y así se instala la irresponsabilidad como sistema. Se desoyen advertencias técnicas, se politizan las empresas públicas y, cuando ocurre una tragedia, se buscan culpables a los que trasladar la responsabilidad.
Tras Adamuz no dimitió nadie. Y la lealtad partidista se convierte en un salvoconducto para la impunidad.
La polarización no solo destruye la convivencia. También permite que nuestros gobernantes dejen de rendir cuentas.
Magnífica tribuna de @elisadelanuez.
elmundo.es/opinion/2026/10/3…
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La muerte del AVE: treinta años de ingeniería española arrasados por la incompetencia política elindependiente.com/opinion/… a través de @elindepcom
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Lo que va saliendo y lo que queda por salir
Pardo de Vera, expresidenta de Adif, fichó en 2024 por la empresa israelí que subcontrató Thales para la seguridad del AVE Madrid-Sevilla f.mtr.cool/h0ba173zwb
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Qui s’étonne de ce qu’il se passe avec Die Linke à Berlin, en Allemagne, personne qui a lu l’histoire. Il reproduise le même schéma qu’en Iran avec Khomeini à une échelle locale ?
En 1978-1979, la gauche iranienne n’a pas été « instrumentalisée malgré elle ». Elle a choisi de porter Khomeini. Le parti Tudeh (communiste pro-soviétique) a fini par le soutenir ouvertement comme chef de file anti-impérialiste.
Les Fedayeen et d’autres groupes marxistes ont combattu le Shah dans les rues aux côtés des islamistes, ont amplifié ses messages depuis l’exil, et ont vu dans les mollahs un allié tactique contre « l’ennemi principal » : le Shah modernisateur, la monarchie et l’influence occidentale. Pour une large partie des étudiants, des intellectuels séculaires et des militants, les avancées du Shah droits des femmes, éducation de masse, industrialisation n’étaient pas du progrès, c’était de l’« occidentalisation » à détruire. L’ennemi de mon ennemi est mon ami. On croyait que les islamistes seraient un intermède, un instrument contre le vrai adversaire, et qu’on récupérerait le pouvoir ensuite.
Ce calcul a été renforcé par la bien-pensance occidentale. Michel Foucault s’est rendu en Iran, a rencontré Khomeini à Neauphle-le-Château et a publié des articles enthousiastes célébrant une « spiritualité politique » face au matérialisme occidental. Il décrivait Khomeini comme un « vieux saint en exil » et la révolution comme quelque chose de singulier et authentique, pas comme un projet de gouvernement des clercs. Sartre, Beauvoir, Genet, des journalistes de Libération ou Le Monde, et des voix américaines (Andrew Young comparant Khomeini à un social-démocrate et la révolution aux droits civiques) ont offert une couverture favorable. Le récit dominant était celui d’un peuple opprimé contre un tyran pro-américain.
Les avertissements sur le projet théocratique (velayat-e faqih), sur les femmes, les minorités ou les laïcs ont été traités comme secondaires. Khomeini a bénéficié d’une plateforme médiatique et d’une aura de légitimité que le Shah n’avait plus. La pression humanitaire et médiatique sous Carter a aussi contribué à paralyser la capacité du régime à réprimer.
Le résultat est connu et sanglant. Une fois le Shah parti et le pouvoir pris, Khomeini a écrasé ces mêmes alliés. Purges des organisations de gauche, exécutions, dissolution du Tudeh, liquidation des Fedayeen et d’autres groupes. Les idiots utiles iraniens et occidentaux ont découvert que l’islamisme politique ne partage pas : il purifie. La bien-pensance occidentale a, pour l’essentiel, regardé ailleurs ou minimisé. L’anti-occidentalisme avait primé sur la lucidité.
C’est exactement le schéma que Die Linke reproduit aujourd’hui à Berlin. On clientélise les milieux les plus radicaux du « pro-Palestine » figures proches du Hamas et du FPLP, réseaux de Neukölln, présence à ses fêtes de victoire pour gagner des voix. On ferme les yeux sur les célébrations du 7 octobre, les appels à la violence et l’antisémitisme au nom de l’antiracisme et de l’ennemi principal.
Les programmes disent « non à l’islamisme ». Les faits disent « on prend les voix ». Et déjà, la candidate Elif Eralp se fait coincer par ses propres notes : elle et son mari ont peur de « ces gens-là », refusent de les nommer, craignent pour leur famille. C’est le stade où les alliés commencent à mesurer que le partenaire n’est pas un instrument temporaire.
En Iran, le prix a été une dictature théocratique et des décennies de répression. En Allemagne, on en est au clientélisme électoral réussi et aux premières fissures visibles. Le mécanisme est le même : alliance de circonstance, déni bien-pensant, légitimation du partenaire, puis découverte tardive que les islamistes politiques imposent leurs règles.
L’histoire a déjà prévenu, elle n’a pas changé de méthode. Ceux qui prétendent que « cette fois c’est différent » refusent simplement de lire ce qui est déjà écrit.
I Covered the Tiananmen Square Massacre. It Still Weighs on Me. nytimes.com/2026/10/30/world… via @NYTimes
Miguel A. Benedicto retweeted
Hoy es mi último día en @elconfidencial y, tras una década, mi último día como corresponsal en Bruselas. Ha sido mucho más que un honor: ha sido una forma de vivir. Nunca tendré palabras suficientes para agradecer al periódico toda la generosidad y libertad. (1/)

























