#jondami
Hacía años que Damian y Jon no trabajaban juntos.
No era por una pelea, ni por algún desacuerdo particularmente importante. Simplemente habían crecido. Tenían responsabilidades distintas, vivían en ciudades diferentes y sus horarios rara vez coincidían.
Ninguno se levantó.
Jon le tomó la mano.
—Podríamos cenar mañana.
—¿Eso es una invitación?
—Una cita, si quieres.
Damian entrelazó sus dedos con los de él.
—Me parece bien.
Jon sonrió.
—Genial.
Y esta vez, cuando se quedó callado, fue porque no necesitaba decir nada más.
Por primera vez en mucho tiempo, ninguno de los dos tenía que preguntarse si el otro quería volver a verlo.