
I post silly things. Irish, Dublin 15, nerd @Iamreddave@mastodon.ie
Ireland
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David Curran retweeted
Today: Bodhana… an International Master of Chess at the age of 11…What a sensational player @TangramTx $XBI
David Curran retweeted
The only way out is through.
They're calling it the Bugpocalypse. LLMs are being used to find long-hidden cracks in the software infrastructure, and it's happening at a furious rate. 3% of all compromises in computing history happened in the last week, claims one source? I believe it.
There are people saying public access to the frontier models ought to be locked out, or heavily guardrailed, over this. The problem with that idea can be summed up in one sentence: when lockpicks are outlawed, only outlaws will have lockpicks.
The lockpicks will be Chinese open-weight models, if nothing else. There's no way to stop those from becoming ubiquitous.
There are two futures in front of us. One in which only the bad guys have lockpicks, and security holes go undiscovered until they're exploited. Another in which everybody has lockpicks and is aggressively red-teaming their own software so it gets fixed before the holes are exploited.
The corpus of human code is huge but finite. The number of defects in it has to be finite too. We can fix those defects now; we have a million friendly robots to do it with.
The only way out is through.
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Kudos to Melania. Peace for our time. She did it, guys.
whitehouse.gov/briefings-sta…
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So 3c out of a €7 pint of Guinness goes to the grower of the base material used to produce that pint.
youtube.com/shorts/0ThZC6ulJ…
Numbers that can be written in 5 ways as a sum of two (not necessarily
positive) coprime cubes. 2 were known I've found 9 more.
This is this sequence oeis.org/A047697
and here's another 5 way example.
If you've some spare GPU time and want to help find the first six ways case let me know?
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Claims:
Game detects “ad whales,” then periodically gives them smooth runs until they barely beat their high scores. Right at that point, it kills them deliberately and offers a revive if they watch an ad.
$100 million annually in revenue. Hellish.
If you take the industrial revolution as a take off event. It *200 growth rates. An equivalent set of requirements would seem to be
1. Each person uses less energy
2. There are less people
3. Each generation of tools is more accurate
4. People take less time to train
Ben Horowitz on what it would take to actually see an AI "fast takeoff" scenario, using a framework from Databricks CEO @alighodsi:
1. Each new model needs far fewer GPUs than the last
2. Each new model takes less time to train
3. Each new model is more accurate than the last
4. It keeps happening, again and again
"Zero of those four have been met... We're really talking about a risk that's entirely theoretical at this point."
@bhorowitz on @theallinpod
Only one of these happened with the industrial revolution. And it is happening this time. Tools did get better but also '3. Each new model is more accurate than the last'
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Come inside TOG! 🛠️
Tríona takes us around our volunteer-run hackerspace in Dublin 12. Electronics, 3D printing, woodworking, craft, amateur radio and plenty more.
Have a look around:
youtu.be/mgNNYEbMAcg
#TOGHackerspace #Dublin
David Curran retweeted
En julio de 1938, Benito Mussolini tenía preparado un desfile propagandístico para coronar a Gino Bartali como el estandarte atlético del fascismo italiano tras conquistar el Tour de Francia.
El dictador exigía que el campeón dedicara el maillot amarillo a la gloria del régimen; Bartali, católico inquebrantable apodado "Gino el Piadoso", se negó en público a hacer el saludo fascista y llevó el ramo de flores directamente al altar de la Virgen en la catedral de Notre-Dame de París.
Desde aquel desplante, la policía secreta lo catalogó como una figura incómoda, pero su estatus de ídolo popular obligó al poder a tolerar su presencia.
Cinco años después, en septiembre de 1943, la Alemania nazi ocupó el norte de Italia e inició la cacería y deportación sistemática de la población judía. Fue entonces cuando el cardenal de Florencia, Elia Dalla Costa, lo convocó a una reunión a puerta cerrada.
La Iglesia y la red clandestina DELASEM ocultaban una imprenta secreta en el convento de San Quirico en Asís, donde falsificaban identidades para cientos de familias en peligro. Solo faltaba un eslabón: alguien con la capacidad pulmonar de devorar montañas en solitario.
Bartali solicitó un salvoconducto oficial alegando que debía pedalear cientos de kilómetros para no perder el fondo físico de cara a la posguerra. En jornadas infernales de hasta 380 kilómetros de ida y vuelta sobre carreteras bombardeadas, cruzaba los Apeninos entre Florencia, Asís y Roma.
Dentro del tubo del sillín, la tija y el manillar hueco de su bicicleta Legnano de carreras, viajaban enrolladas las fotografías de los refugiados y los pasaportes falsificados que les abrirían la frontera hacia la libertad.
Salía a la carretera con su maillot de competición con su apellido bordado en el pecho para que los centinelas lo reconocieran a la distancia. Cuando las patrullas de las SS y las Camisas Negras le ordenaban detenerse en los retenes, Gino se bajaba con frialdad de hielo, les firmaba autógrafos a los soldados y les soltaba una advertencia técnica demoledora: "Por favor, tengan mucho cuidado y no toquen la bicicleta; está calibrada al milímetro para mis carreras. Si mueven las piezas, arruinarán meses de entrenamiento".
Intimidados ante la leyenda nacional y temerosos de desajustar una máquina de élite, los guardias se limitaban a registrarle los bolsillos y lo dejaban continuar con decenas de vidas ocultas en el metal.
Su compromiso no se detuvo en el asfalto. En Florencia escondió a la familia judía Goldenberg en un sótano de su propiedad en Via del Bandino, alimentándolos en secreto durante los meses más crudos de la guerra.
En julio de 1944 fue arrestado por la sanguinaria Banda Carità y conducido a Villa Triste, un cuartel de torturas donde fue interrogado durante tres días bajo amenaza de muerte. No delató a nadie ni dio un solo nombre; las gestiones del cardenal y el pánico de las autoridades a una insurrección popular forzaron su liberación.
Gracias a sus viajes, más de 800 personas escaparon de los campos de exterminio. En 1948, con treinta y cuatro años, volvió a ganar el Tour de Francia, pero jamás escribió un libro sobre su pasado bélico ni utilizó su heroísmo para cobrar favores políticos.
Cuando su hijo Andrea descubrió su secreto décadas después, Gino le exigió guardar silencio absoluto con una frase lapidaria: "El bien se hace, pero no se dice. Y ciertas medallas se cuelgan en el alma, no en la chaqueta".
Murió en el año 2000; trece años después, el memorial de Yad Vashem lo declaró Justo entre las Naciones, confirmando que las piernas que ganaron el Tour pedalearon, sobre todo, para derrotar al horror.
#shoa





















