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Siempre podemos ser un Faro para las tormentas que arrasan con corazones solitarios y mentes olvidadas.
Vomita su dolor,
con gritos mudos y sangre caliente,
como una bestia herida
que arrastra sus entrañas por el barro de la memoria,
mientras el silencio le devora la garganta
y las heridas se abren como puertas sin cerrojo
hacia un invierno que nunca termina de caer.
Ella decidió amarme hasta la muerte,
yo decidí desarmar mi libertad,
dejándola indefensa para su corazón
y mostrarle la puerta sagrada,
donde los sentimientos se bautizan
y las almas siembras primaveras.
Y mi prosa famélica
fue una brasa ardiendo
entre sus miedos
y sus fantasmas implacables,
un fuego mudo que no despertaba
sino que se hundía
en la quietud de su carne,
escribiendo con ceniza
el poema que resucitó su averno despreciado.
Me pregunto donde estabas? cuando la vida era un puñal enamorado de mi piel, cuando el amor jugaba a las escondidas con mi corazón bohemio, donde estabas? cuando mi poesía se desangraba en tanta ausencia.
Tal vez me pintan las canas y mi risa todavía suena potente, mi mirada es más calma y mi corazón ya no brinca, ya no soy el mismo aunque por afuera nada cambió, mi alma solo abraza un mar y aparca en una sola orilla, todo cambia.
Te encontraré en todas las vidas,
en todos los cielos mi fuego alumbrará tu oscuridad, seré la chispa que atraviesa siglos de silencio,
la llama que reconoce tu sombra aunque cambie de forma. Entre estrellas rotas, mi ardor te buscará como un animal que siente tu olor.
Aparco en su alma
como un asesino al acecho,
soy la sombra que se esconde
detrás de cada recuerdo,
un virus lento que se instala
en el código de sus pensamientos,
una llave falsa
que abre puertas que ella cree cerradas.
El frío que se queda
cuando el fuego ya se apagó.
Amárrate a mi noche,
a la bilis desnuda de mi pasión,
el deseo se desangra sin perdón.
Sujétate a este abismo
que clama por tu nombre,
que te desnuda e inventa otro cuerpo.
Que tu sombra se enrede
en la mía hasta no distinguir
dónde empieza el temblor
y dónde acaba el filo.






