le pregunté a ana si era freudiana o lacaniana y me dijo “soy analista (soy ana y estoy lista)” GENIA DE MIERDA
estábamos viendo una película en la que habían dos gemelas y mi novia no entendía por qué si eran gemelas una se había muerto a los 26 y otra a los 30
mi novia siempre canta “tengo que aprender a recordar apagar las lucecitas cuando vaya a estacionar y no perder batería” al ritmo de carismático de babasónicos para recordar apagar las luces SI NO EXISTIERA LA INVENTARÍA
lo único que espero de este domingo es ver un novio para la faraona me siento como las señoras de los 90 pero con susana giménez
mucha gente no cree en la astrología yo no creo en los kinesiologos BASTA DEL CURRO DE LA MAGNETOTERAPIA
todos bajan de peso menos vos
Me preparé 30 años para este momento. Vaquero 38/30 de Banana Republic adquirido en Nueva York a mitad de los 90s, cuando el Dow Jones Industrial operaba a 4700 puntos, el SP500 a 520, y el Nasdaq Composite apenas a 900. Nunca lo había podido ni estrenar. Entonces la tasa de 30 años era del 6,50%, el barril de petróleo transaba a 16 USD, y todavía AMZN, YHOO, EBAY e ETRADE no habían salido a cotizar públicas. Internet era lentísima, ni fotos ni video había ni tampoco sonido. La Perez Companc era el papel principal de la bolsa argentina, vivíamos en sus plazas de derivados escribiendo calls y puts descubiertos. Cavallo se había impuesto en el crash mexicano y Brasil era un quilombo inflacionario. Las minas en el Río de la Plata alcanzaban su all time high y el mejor restaurante de Buenos Aires era Catalinas seguido por Bleu, Blanc, Rouge. Y yo comía como un caballo, lamentablemente.










