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Para mí es más valioso un hombre que aporta estabilidad emocional y trabaje en sí mismo en pro de tener relaciones saludables y llevar una vida más plena que uno que nomás deposite lana o te arregle la regadera para que no estés chingando. Pero cada quien sus carencias.
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Cada tanto aparece alguno acá que cuenta escandalizado que no consigue empleados que estén dispuestos a laburar 17 horas por día sin cobertura social por 130 pesos porque en este país se perdió la cultura del trabajo. Es fascinante.
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En el amor, el «para siempre» no es una medida de tiempo, sino una medida de acción, en el presente. El «para siempre» se mide en actos de amor en el día a día.
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Quien solo pide café, generalmente lo acompaña de una sonrisa. La mayoría de las veces no es necesario nada más.
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Nada de lo que pueda escribir define quien soy. Mi locura por Messi no se compara con mi fanatismo por Maradona. Pero a mi, Maradona, me salvo la vida. En algún momento del 2007 (algún momento es marzo, esas fecha no se olvidan), coincidimos en una clínica de rehabilitación.
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Encontré este cachito de un escrito de @Genrus y pues:
🥺🥺🥺🥺🤧🤧🤧🥺 (sniff).
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Como cuando @Genrus escribe chuladas como esta...
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¿Por qué nos gustará tanto presentar nuestros lugares comunes como "opiniones impopulares" y nuestras opiniones impopulares como verdades bien sabidas?
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En la terapia vas a trabajar y redibujar el mapa de tu propia vida.
Y quizá sin darnos cuenta disminuir la zona de lo que pensamos es inconfesable.
Gracias @genrus
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El problema no es que nuestra indignación o nuestra solidaridad sean selectiva. Es que esa selectividad obedece a un criterio inconfesable de comodidad individual, no a un análisis consciente de cómo transformar el mundo.

































